Sinceramente pienso que si fuéramos caballos reaccionaríamos de la misma manera y les voy a explicar porqué. Los caballos actúan por instinto y no saben diferenciar entre el bien y el mal, es decir, ellos no saben que si nos los inyecta no se curan o que si no se desparasitan no van a mejorar su condición corporal. Su reacción es producto de sufrir una agresión por pequeña que parezca.
Sin embargo, después de todas estas vivencias he llegado a la conclusión de que el “caballo es caballo aquí y en China” y ellos no saben de idiomas, países, niveles sociales, culturales, etc., por lo tanto, simplemente hay que tratarlos como caballos buscando en todo momento entender su psicología de comportamiento.